Tecnología diagnóstica utilizada tal como la formación en investigación enseña a usarla: para reducir la incertidumbre antes de cualquier paso irreversible.
El trabajo académico del Dr. Meta dependió de la medición precisa de la estructura ósea: densitometría, ensayos biomecánicos, análisis tomográfico. Esa misma disciplina se traslada al consultorio: el diagnóstico digital se utiliza para cuantificar el volumen óseo, planificar virtualmente la posición del implante y confirmar resultados, en lugar de depender de estimaciones.
Las tomografías de haz cónico, realizadas en centros de diagnóstico por imágenes asociados, son analizadas para construir un mapa tridimensional del volumen y la densidad ósea, esencial para decisiones de implantes e injertos.
Las impresiones digitales reemplazan a los moldes convencionales en muchos casos, mejorando la comodidad y la precisión de restauraciones y alineadores.
Menor dosis de radiación que la placa tradicional, con imágenes inmediatas y ampliables para el diagnóstico y la educación del paciente.
La posición del implante y el resultado protésico se planifican digitalmente antes de la cirugía, reduciendo imprevistos durante el tratamiento.
Los escaneos digitales y los archivos de tomografía pueden compartirse electrónicamente con el odontólogo o el seguro del país de origen del paciente, para dar continuidad al tratamiento — útil para expatriados que coordinan atención entre dos países.